El barcelonés Eduardo Mendoza ha ganado el Premio Planeta 2010 con la novela Riña de gatos. Madrid 1936 en la que narra una historia que sucede en Madrid en la primavera de 1936, semanas antes de que estallara el conflicto que dividió España
Aunque la novela no se desarrolla en el tiempo de la Guerra Civil propiamente dicha,”me interesaba ver cómo era la Guerra Civil antes de la Guerra Civil” si es un tema en el que se ha metido aprovechando la controversia que suscita la Ley de Memoria Histórica en distintos estamentos de la sociedad, alguno de los cuales, como por ejemplo, el sindicato ultraderechista Manos Limpias, ha conseguido que uno de sus principales defensores, el juez Garzón, esté o haya estado a punto de ser apartado de la carrera judicial.
Y aunque la acción no suceda en el tiempo que ocurrió la fratricida contienda – un joven inglés despistado que llega al Madrid de la primavera de 1936 para tasar un cuadro y se cruza con José Antonio Primo de Rivera- no deja de tener su opinión sobre en qué consistió la misma y sobre algunos de sus actores principales. Así, como un historiador que no es y como un gran fabulador que sí es, ve a aquella realidad de una manera un tanto tópica y simplista seguramente de acuerdo con sus vivencias en la posguerra en la década de los 40, cuando nació.
Así ve la Guerra Civil como “una desgracia promovida por generales borrachos, seudofascistas sin ideas claras, revolucionarios que no sabían ni lo que era la revolución…” ¿Culpable? “lo tengo muy claro: la culpa en una pelea la tiene quien la empieza; no valen excusas de que es que el otro hizo antes tal… Y quien la empezó fue un cabroncito bajito que todos conocemos”
Y después del mentor, de José Antonio Primo de Rivera, uno de los protagonistas de la novela:
