
Se acaban los adjetivos para narrar las gestas de Nadal que acaba de ganar su 7º Roland Garros. El fenómeno Nadal impregna ya hasta a los niños. Sobre las dos y media de la tarde entraron unos niños de corta edad, acompañados de su abuelo, en un restaurante popular de El Palo, Málaga, en el momento en que Nadal levantaba su séptima copa de los Mosqueteros y le gritaban: “¡Mira, abuelo, abuelo, ha ... Continuar leyendo