
Fue la primera idea, después se quedó en rodeo del congreso, y finalmente una batalla campal de la que hay testimonios que hieren la vista del espectador más frío. Hubo sangre y leña por doquier en la que lógicamente se llevaron la peor parte los manifestantes entre los que había, desde ancianos hasta alborotadores profesionales que sabían muy bien cómo sacar de sus casillas a los policías: pudo haber algún linchamiento si los servidores del orden no hubieran sido tan ... Continuar leyendo